Micron: cómo la memoria se volvió una pieza crítica de la inteligencia artificial y por qué el mercado duda de que dure
Por Ramiro Marra
Micron Technology, fundada en 1978 en Boise, Idaho, es el único fabricante de memoria de Estados Unidos y uno de los tres jugadores que concentran casi toda la producción mundial de DRAM. Según Counterpoint, en el segundo trimestre de 2026 Samsung tenía el 39% del mercado, SK Hynix el 26% y Micron el 25%. Durante décadas fue una empresa poco conocida fuera del sector, atada a un negocio cíclico: en su año fiscal 2023 registró una pérdida cercana a $5,8B. El cambio de los últimos doce meses no tiene precedentes en su historia. Al 18/09/2026 la acción cerró en $1.042,15, con una capitalización de alrededor de $1,18T, lo que la ubica en el décimo puesto del S&P 500, por encima de Berkshire Hathaway, Eli Lilly y JPMorgan. Un año antes, el 25/09/2025, había tocado un mínimo de $154,65, equivalente a una capitalización cercana a $175B. La suba desde ese piso es de aproximadamente 6,7 veces. Este artículo analiza qué produce la compañía, qué explica el salto en sus resultados, cómo interpretar su valuación y cuáles son los riesgos que un inversor debería considerar antes de tomar posición.
Micron fabrica tres productos. La DRAM es la memoria de trabajo del procesador: rápida, pero volátil. La NAND es el almacenamiento permanente de discos, celulares y data centers. El HBM, memoria de alto ancho de banda, consiste en chips de DRAM apilados y ubicados junto a las GPU que entrenan modelos de inteligencia artificial. Tres fuerzas explican la escasez actual. Primero, los recortes de producción posteriores a la crisis de 2023, que dejaron a la industria con oferta corta al comenzar 2026. Segundo, el HBM consume, según estimaciones del sector, unas tres veces más superficie de oblea por bit que la DRAM convencional, lo que resta capacidad al resto del mercado. Tercero, la demanda: Goldman Sachs proyecta un gasto de unos $750B de los grandes proveedores de nube en data centers durante 2026. El resultado se observa en un dato central: en los primeros nueve meses del año fiscal, el precio promedio de la DRAM de Micron subió alrededor de 140%, mientras los volúmenes crecieron cerca de 30%. En el tercer trimestre fiscal de 2026 la empresa facturó $41,5B, con un margen bruto de 84,9%, generó $18,3B de flujo de caja libre y cerró con una caja neta de $24,4B.
El primer criterio para interpretar estos números es el apalancamiento operativo. Una fábrica de memoria es un costo fijo muy elevado: producir un chip cuesta prácticamente lo mismo cualquiera sea su precio de venta, por lo que casi toda suba de precio se traslada a la ganancia. Ese mecanismo llevó el margen bruto de 39% a 84,9% en un año, y es el mismo que produjo la pérdida de 2023. La trampa más habitual está en la valuación. Al 18/09/2026, con una ganancia de unos $45 por acción en los últimos doce meses, el P/E se ubica cerca de 23 veces. Si se anualiza la guía de $31 por acción para el trimestre siguiente, el múltiplo baja a un rango de 8 a 9 veces, el más bajo del top 10. Peter Lynch advertía que, en las empresas cíclicas, el P/E más bajo suele coincidir con el pico de ganancias. Un múltiplo reducido, por lo tanto, puede reflejar la expectativa de que esas ganancias no se sostengan. También conviene considerar que el cuarto trimestre fiscal tiene catorce semanas en lugar de trece, lo que infla parte del crecimiento. Como contrapeso, Micron superó su propia guía por 9%, 28% y 24% en los últimos tres trimestres.
Los riesgos son relevantes. El principal es el exceso de oferta: Samsung expande capacidad, SK Hynix eleva su inversión y Micron anunció un plan de más de $250B en fábricas en Estados Unidos hasta 2035; si esa capacidad entra en producción al mismo tiempo, los precios podrían caer tan rápido como subieron. A esto se suma CXMT, el fabricante chino de DRAM, que gana clientes durante la escasez, y la dependencia de un grupo reducido de grandes empresas tecnológicas cuyo gasto en inteligencia artificial sostiene la demanda. Por último, la volatilidad es extrema: con una beta cercana a 2,2, la acción cayó de $1.255 a menos de $740 entre fines de junio y fines de julio, pese a reportar resultados récord. El balance del 30 de septiembre, para el que la compañía guió ingresos de $50B, será el próximo punto de control. Este análisis tiene fines educativos y no constituye una recomendación sobre un activo puntual; cada inversor debe evaluar su perfil de riesgo y, en este caso en particular, el tamaño de la posición. Quienes deseen incorporar la tesis pueden operar Micron en Bull Market mediante el CEDEAR MU en pesos, el MUD en dólares o la acción directa desde Activos USA.


